Abr 102017
 

La primera huelga conocida tuvo lugar en Egipto.

Los egiptólogos señalan que Ramsés III restableció el orgullo nacional al repeler varios intentos de invasión de fuerzas extranjeras. Pero el faraón era un megalómano que no podía resistirse a los baños de masas. Tantas victorias merecían una suntuosa ceremonia cuya organización dejó exhaustas las reservas de palacio. Cientos de trabajadores iniciaron las obras para los fastos, pero sin dinero no había manera de pagar sus servicios.
La precariedad financiera acuciaba al país, y otros obreros se vieron en la misma situación. Entre ellos se encontraban los que trabajaban en la necrópolis, que dejaron de percibir sus salarios, lo que dio lugar a la primera huelga documentada de la historia. Al grito de «¡tenemos hambre!», los trabajadores marcharon en masa desde su poblado al templo funerario de Ramsés III, donde iniciaron una sentada.

Los airados huelguistas no se movieron de allí hasta que se escucharon sus peticiones. El visir del faraón prometió que pronto recibirían los atrasos que se les debían, lo que amainó en parte la furia de los aguerridos obreros. Sin embargo, la crisis económica era tan profunda que se produjeron nuevos retrasos en el pago de los salarios, lo que agrió la relación entre el Estado y sus trabajadores. Mientras la salud de Ramsés III se hacía cada vez más precaria, el país entró en una espiral descendente.

xlsemanal

Mar 102011
 

Tras 18 días de protestas en la plaza de Tahrir, los egipcios han conseguido acabar con el régimen de Hosni Mubarak quedando el Consejo Superior de las Fuerzas armadas egipcias al frente del país. Este Consejo se ha comprometido a realizar un traspaso pacífico del poder a una autoridad civil dentro ya de un Estado democrático libre.Además para tranquilizar a Estados Unidos e Israel ya ha anunciado que cumplirá con los tratados  regionales e internacionales.

Los egipcios se felicitan por el paso logrado y en ellos se ha instalado la esperanza de conseguir una transición pacífica a un Estado democrático con elecciones libres.

Si las protestas han sido pacíficas al máximo a pesar de las continuas provocaciones para caer en enfrentamientos, el final no lo ha sido menos.

El final de las protestas se ha organizado desmantelando sus asentamientos y limpiando sus emplazamientos de la suciedad generada durante las protestas siendo un claro ejemplo de civismo y de voluntad constructiva. Al final han regresado a sus casas para comenzar, esperemos, una nueva era con más libertad.

Cosa distinta es sin embargo lo que está sucediendo la Plaza Primero de mayo en Argelia, en Yemen o en Libia donde a pesar de las revueltas de carácter pacífico la actuación de la policía para su contención está siendo muy dura y generando presos, heridos y muertos.